Consulta de la Doctora Peco Adrover

Archivos de Autor: Soledad Peco

Congelación de óvulos: qué es y para quién

Congelación de óvulos

Congelación de óvulos

La congelación de óvulos  es una de los mejores sistemas de preservación de la fertilidad. Gracias a esta técnica se puede retrasar el embarazo en una mujer, sin que ello implique menos probabilidades de concebir en un futuro.

Hace años, las mujeres quedaban embarazadas en los primeros años de la veintena. Sin embargo, nuestros hábitos, costumbres y la esperanza de vida han cambiado, y esto ha hecho que la maternidad se retrase hasta bien avanzada la treintena.

Esto, unido a la vida en muchos casos caótica (bien por situación económica, laboral o familiar) ha hecho que muchas mujeres que quieren ser madres no vean el momento, a pesar de su edad.

Gracias a la congelación de óvulos, ahora una mujer podrá retrasar unos años el hecho de ser madre ya que podrán ser fecundados sin que merme la capacidad reproductiva.

Eso sí, a pesar de que se pueda retrasar el embarazo, también hay que ser racionales y no tratar de quedarse embarazada cuando más que madre, quizá el rol que te toque jugar sea el de abuela.

Por tanto, la congelación de óvulos es una técnica que ha revolucionado la medicina y es un gran avance, pero ojo, esto como todo hay que hacer uso de ello con sentido común.

¿Para quién está recomendada la congelación de óvulos?

Cualquier mujer puede congelar sus óvulos a fin de poder quedarse embarazadas en el futuro.

Una buena parte de las mujeres lo hacen cuando son jóvenes y no porque quieran retrasar mucho la maternidad, sino por la calidad de sus óvulos. Cierto es que según pasan los años, las probabilidades de embarazo disminuyen y la calidad de los óvulos también.

Congelarlos en el momento de máximo esplendor reproductivo de una mujer puede ser una buena idea para:

  • Mujeres con antecedentes familiares que conlleven riesgo de una menopausia temprana.
  • Pacientes que  han recibido o van a recibir tratamientos gonadotóxicos.
  • Mujeres que por lo que sea han decidido posponer el hecho de ser madres.
  • Mujeres que han tenido problemas ginecológicos o cirugías repetidas en el endometrio.
  • Pacientes con baja respuesta ovárica.

¿En qué consiste la congelación de óvulos?

Justo antes de comenzar un nuevo ciclo menstrual la paciente recibe un tratamiento inyectable de hormonas que se prolongará durante 10 ó 12 días aproximadamente.

Gracias a este tratamiento se consigue estimular los ovarios, y como resultados una mujer puede desarrollar varios óvulos óptimos en un solo ciclo cuando lo habitual es un sólo óvulo por ciclo normal.

Dicho de otra forma, en un ciclo podremos obtener entre 8 y 10 óvulos sanos y perfectos para ser fecundados.

Una vez finalizado el tratamiento, la paciente tiene que someterse a una ecografía vaginal para ver cómo crecen los folículos y llegado el momento justo – cuando éstos miden entre 18 y 20 mm- se procede a la extracción de los óvulos.

A partir de este momento, los óvulos se vitrifican y se guardan en un tanque de nitrógeno líquido a -196ºC hasta que la paciente decida ser madre.

Flujo vaginal ¿por qué no siempre es igual?

Flujo vaginal

Flujo vaginal

Hola a todas,

Hoy quiero hablaros del flujo vaginal. No es la primera vez que una paciente llega a mi consulta, sobre todo las más jovencitas, y cuando les hago el cuestionario previo y les pregunto cómo es su flujo, no saben ni que contestar, porque no saben a qué me refiero.

Esto me ha llevado a escribir esta entrada, porque si bien el flujo es algo normal, es decir, debe existir para un correcto funcionamiento, sí que es cierto, que hay algunos indicadores y cambios que pueden ser un signo de problemas ginecológicos, especialmente de tipo infeccioso.

Por eso, para tratar de entender qué es el flujo vaginal, cuál es su función y qué cambios son normales y cuándo deberíamos visitar al médico, aquí va esta entrada de hoy, en la que intentaré explicar por qué el flujo vaginal no es siempre igual y cuando hay que verlo como una señal de alarma.

 Cambios del flujo vaginal ¿a qué se debe?

Seguramente te habrá pasado, que un día al ir al baño, te has encontrado en tu braguita una gran cantidad de flujo muy acuoso y transparente, tanto que has llegado incluso a humedecer tu ropa interior. En cambio, alguna otra vez lo que te has encontrado es casi lo opuesto, flujo blanquecino y espeso, o incluso con una especie de grumos…¿Te ha pasado, verdad?

Bueno pues eso es absolutamente normal. Tiene que ver con tu ciclo menstrual y según estés en una u otra fase, el flujo vaginal es diferente. Sin ir más lejos, generalmente las mujeres solemos segregar más flujo vaginal durante la ovulación, y suele disminuir hacia el final del ciclo, cuando nos aproximamos a la regla.

Pero cuidado, no todas las mujeres lo aprecian igual. En unas es mucho más perceptible que en otras. Pero eso, no quiere decir que haya algún tipo de problema, en ningún caso. Por ejemplo, en pacientes que están tomando anticonceptivos hormonales y no están ovulando, notas menos cambios en su flujo, suelen tener menos flujo de forma general y no notan cambios en las diferentes fases del ciclo.

La importancia del flujo a la hora de quedarte embarazada

Si estás pensando en quedarte embarazada debes saber que el flujo vaginal sí influye y bastante. De hecho puede ser un indicativo de cuándo está cerca tu próxima ovulación.

Y ¿por qué digo que el flujo influye en un posible embarazo? Pues porque cuando nos encontramos en la fase del ciclo menstrual en el que nuestro flujo es muy espeso y de textura cremosa, los espermatozoides encontrarán dificultades para llegar al óvulo y por tanto, las probabilidades de embarazo disminuyen. En cambio, si nuestro flujo es transparente y pegajoso (tipo la clara de un huevo) es el mejor momento para mantener relaciones, pues es en este tipo de moco vaginal donde los espermatozoides se mueven  con mayor facilidad.

Tipos de flujo vaginal según el color

Vamos a ver ahora qué podemos intuir según el color de nuestro flujo vaginal:

  • Flujo marrón: En la mayoría de los casos, el color marrón significa que contiene restos de sangre o sangre coagulada. El origen puede ser diverso: restos de la regla, la implantación de embrión en el útero (se produce unos días antes de que te baje la regla), una infección, un embarazo ectópico, un tumor ginecológico etc. En cualquier caso, no te asustes. Si es la primera vez que te pasa, espera unos días y analiza cuándo has tenido ese flujo. Si ha sido dos días después de que termine la regla, pueden ser restos de menstruación. Si te pasa a menudo, o además del flujo, sientes dolor, escozor o un olor fuerte, acude a tu ginecóloga para salir de dudas.
  • Flujo en tono amarillento: Por lo general, el flujo de color amarillento revela una infección, especialmente si va acompañado de un olor muy fuerte, rojeces o picazón. En estos casos, se requiere tratamiento, para atajar la infección y disminuir las molestias.
  • Flujo blanco: el flujo blancuzco o transparente es el más habitual y síntoma de una vagina sana.

Espero que esta entrada te haya servido para aprender un poco más sobre tu cuerpo y, concretamente, sobre la función del flujo vaginal.

Nos vemos pronto y ya sabes…si te ha resultado interesante, no dudes en compartir.

 

 

 

Fuente imagen: mejorconsalud.com

 

 

 

Toxoplasmosis y embarazo: qué es y cómo se transmite

Toxoplasmosis y embarazo

Toxoplasmosis y embarazo

Una de las primeras cosas que hacen las pacientes que llegan a mi consulta con un primer embarazo es preguntar por toxoplasmosis. En la mayoría de los casos no saben exactamente qué es (ni tienen por qué) pero saben que es algo que debe sonarles familiar y que provoca un poco de miedo cuando estás esperando un bebé. 

Ahora lo abordaré con más tranquilidad pero para empezar a familiarizarnos os avanzo que, la toxoplasmosis no es, ni más ni menos, que una infección que los animales transmiten a las personas.

¿Qué es la toxoplasmosis?

La toxoplasmosis es una enfermedad contagiosa de carácter infeccioso que se produce por un parásito denominado «Toxoplasma gondii».
Este parásito se encuentra en mamíferos, reptiles y aves y se transmite a las personas por el contacto con animales afectados. Los gatos y las verduras contaminadas por los excrementos de estos felinos suelen ser los principales transmisores.
En general, la toxoplasmosis es una enfermedad benigna y, en muchas ocasiones, incluso asintomáticas. Es decir, puede que la tengas y ni siquiera seas conscientes porque no presentas ningún tipo de síntoma. Sin embargo, esta dolencia puede llegar a ser muy peligrosa si se contrae durante la gestación, ya que podría provocar malformaciones en el feto.

¿Cómo se transmite la infección por toxoplasma?

Como os decía, muchas personas no saben que están o han estado infectadas alguna vez por toxoplasmosis, dado el carácter asintomático de esta dolencia, por lo que difícilmente podremos determinar la vía específica de contagio. Aun así, parece bastante claro que la principal vía de transmisión es la oral.

Las formas más habituales por las que las pacientes se contagia con toxoplasmosis son:

  • Tomar leche sin hervir, ni tratar (leche recién ordeñada).
  • Comer carne cruda (por ejemplo, Steak Tartar, tan de moda ahora en los restaurantes)
  • Manipular, sin guantes, carne cruda contaminada. 
  • Ingerir verduras frescas no lavadas adecuadamente, que puedan estar contaminada. Un óptima higiene en las verduras reduce los riesgos de contagio. 
  • Jugar/trabajar con arena/tierra  (parque, jardines) que pueda estar contaminada. En estos casos, para que la infección se produzca es necesario que las manos, sin lavar, lleguen a la boca) 
  • Beber agua contaminada.

Es importante tener en cuenta que aunque los gatos son uno de los principales transmisores, el parásito se encuentra en las heces del animal, por lo que no se transmitirá la enfermedad simplemente por el hecho de acariciarlo. Es decir, si tienes un gato en casa, puedes seguir conviviendo con él ¡qué no cunda el pánico! Eso sí, debes extremar la higiene para evitar el contagio.

Cómo evitar el contagio por toxoplasmosis si estás embarazada

En primer lugar, lo que hay que hacer es aumentar la higiene, sobre todo, si tienes gatos en casa.

De todas formas, las mujeres embarazadas que ya han estado en contacto con el parásito, el riesgo a que el feto presente problemas es muy bajo, ya que el haber superado ya una toxoplasmosis se crea una inmunidad que dificulta nuevas infecciones.

En cambio, las embarazadas que nunca han estado previamente expuestas, y por tanto, no cuentan con anticuerpos, la enfermedad puede llegar a ser muy peligrosa. Esta infección afecta en diferente medida en función del periodo de la gestación en la que se produzca, siendo las consecuencias más graves cuando se contrae durante el primer trimestre.

Algunas de las consecuencias de las toxoplasmosis son: 

  • Abortos,
  • Malformaciones congénitas
  • Muertes neonatales
  • Secuelas neurológicas como hidrocefalia o calcificaciones.

Como siempre os digo, ante todo hay que mantener la calma y hacer caso a las recomendaciones de tu ginecóloga. Si lo haces, no tendrás ningún problema para superar con éxito tus embarazos.

Diferencias entre el parto vaginal y la cesárea

parto por cesárea

parto por cesáreaLa principal diferencia un nacimiento por cesárea y un parto vaginal es que el primero requiere de intervención quirúrgica, mientras que el segundo, no. En entradas anteriores ya os adelanté algunos de los riesgos de la cesárea, sobre todo para los casos en los que no son estrictamente necesarias.

Pues bien, en la entrada de hoy, quiero contaros más en detalle cuáles son las diferencias de un nacimiento por cesárea y un parto vaginal.

¡Vamos allá!

Cesárea: qué debes saber

Es muy importante que sepas que, a menos que haya algún tipo de complicación o que pueda existir un riesgo grave para el bebé  o para la madre, lo normal es que el nacimiento se produzca por parto vaginal.

Si has tenido una cesárea y quieres tener más hijos, tienes que esperar por lo menos un año para volver a intentar un embarazo. Cuanto más tiempo pase desde la cesárea, mejor, más curada estará la cicatriz en el útero. Por cierto que, aunque tu último hijo haya nacido por cesárea no quiere decir que el próximo también. Es decir, los médicos te han podido practicar una cesárea porque lo han considerado conveniente para reducir riesgos y/o salvar tu vida o la de tu bebé, pero para el siguiente embarazo se puede intentar un parto vaginal asumiendo el riesgo de que el útero se puede romper durante la dilatación con las contracciones.

También debes saber que se recomiendan un máximo de 3 cesáreas. Es decir, 3 embarazos como máximo si nacen por cesárea, ya que el riesgo de rotura uterina durante la gestación, sobretodo en el tercer trimestre es muy alta.

Dicho esto, si finalmente se te va a practicar una cesárea, no te olvides que el ginecólogo que te asista, o algún miembro de su equipo debe explicarte los motivos que le han llevado a tomar esa decisión.

Diferencias entre un nacimiento por cesárea y un parto vaginal

  1. En el sector público las matronas son las encargadas de llevar a cabo los partos  normales. Los ginecólogos solo intervenimos  para partos instrumentales y cesáreas. En cambio, en el sector privado, siempre somos nosotros, los ginecólogos, los que asistimos  los partos de nuestras pacientes. En este ámbito, las matronas se encargan de controlar el periodo de dilatación y si hay problemas nos llaman para que acudamos cuanto antes. Personalmente, me gusta estar pendiente durante todo el proceso, desde el inicio de la dilatación hasta que nace el bebé. Tanto es así, que si tengo que programar alguna inducción (poner de parto a la paciente) lo hago los días que tengo quirófano mañana y tarde en el Hospital  o los fines de semana. Así me aseguro que puedo estar todo el día cerca de la paciente y tenerla muy controlada.
  2. Para el parto vaginal se utiliza la epidural para paliar los dolores y evitar sufrimiento en las pacientes. Rara vez se hace sin ningún tipo de anestesia y suele ser o porque la paciente lo pide o porque es tan rápido que no da tiempo. Pero como digo, esto es algo casi inusual… En el caso del nacimiento por cesárea también se hace con anestesia epidural o anestesia raquídea, que es parecida a la primera, pero su efecto es más rápido. Por su parte, la anestesia general solo se usa en casos muy, muy concretos,  porque pasa al feto y es realmente peligroso.
  3. En los partos vaginales, normalmente la pareja puede estar en todo momento con la futura mamá, animándola y ayudándole durante todo el proceso. Sin embargo, en los nacimientos por cesárea, no es recomendable que el padre esté presente ya que no debemos olvidar que es una cirugía abdominal con todo lo que eso conlleva.  Por tanto, en el caso de las cesáreas los futuros papás esperan fuera del quirófano hasta que confirmamos que el bebé está bien y se les lleva para que lo conozcan.
  4. El nacimiento por cesárea es mucho más invasivo que el parto natural. Por eso, si tienes que someterte a esta intervención lo más frecuente es que tengas que permanecer ingresada 72 horas. En cambio, el parto natural requiere un periodo más pequeño de ingreso y, si no hay ninguna complicación y todo fluye con normalidad, en un máximo de 48 hora podrás irte a tu casa con tu familia.
  5. El parto vaginal no dejará cicatrices, sin embargo, la cesárea sí ya que para extraer al bebé y la placenta hace falta hacer una incisión horizontal por encima del pubis, en la línea del biquini.

Espero que esta entrada te haya ayudado a resolver dudas sobre el parto por cesárea y sobre todo, dejar claro, que las cesáreas no las practicamos por gusto sino por necesidad.

Hasta pronto.

 

 

 

 

 

 

 

 

Cuándo realizar una prueba de embarazo

Test o prueba de embarazo

Test o prueba de embarazoSi estás buscando quedarte embarazada, o por el contrario, descartar que lo estés, lo más normal es que recurras a las pruebas de embarazo. Sin embargo, son muchas las pacientes que llegan a la consulta (y a las farmacias) preguntando cuándo y cómo realizar una prueba de embarazo que sea efectiva y que sirva para salir de dudas.

Estas dos cuestiones son las que trataré precisamente en la entrada de hoy.

Test de embarazo: ¿cuándo debo hacerlo?

A la hora de hacerse el test o la prueba de embarazo, es fundamental tener en cuenta las fecha para que el resultado sea lo más fiable posible. Hacerla en el momento adecuado garantizará unos resultados acertados.

En muchas ocasiones, la ansiedad que puede generar quedarse embarazada, ya sea por deseo o por todo lo contrario, hace que las mujeres realicen estas pruebas antes de lo recomendado, con las consecuencias que eso puede acarrear como falsos negativos.

Dicho esto, el mejor momento para hacerse una prueba de embarazo con unos resultados que puedan dejar poco margen al error, dependerá del tipo de prueba que te realices.

Tipos de test de embarazo

Básicamente existen 2 tipos de test o prueba de embarazo:

  • Analítica de sangre
  • Test  de embarazo de orina de venta en farmacias u online

Analítica de sangre

La principal ventaja del análisis de sangre es que es preciso incluso antes de que se produzca la primera falta. Es decir, es igual de efectivo que un test de orina pero la diferencia es que el test en sangre da un número exacto en la cantidad de hormona del embarazo, que nos ayuda para saber la evolución de un embarazo cuando existen dudas de si va bien o no.

Como digo, esta prueba lo que hace es detectar la presencia en la sangre de la hormona gonadotropina coriónica (hCG), también conocida como hormona del embarazo. El test casero de orina se basa en el mismo principio pero con un ligero matiz que os explico a continuación.

La analítica es capaz de detectar niveles de hCG mucho más bajos que  las pruebas de orina. Para que os hagáis una idea, la analítica detecta niveles de la hormona del embarazo desde 1 mIU/mL, mientras que en los test de orina que se venden en farmacias, la sensibilidad a la hCG es mucho mayor, en torno a 20 mIU/mL.

En general, nunca hacemos el test de sangre, excepto que haya que descartar un embarazo que no va bien o hacer el seguimiento de un embarazo ectópico, o algún otro problema.

Test de embarazo casero

Es el método más utilizado entre las mujeres. La comodidad y la inmediatez de esta prueba la ha convertido en la más popular a la hora de saber si estás esperando un bebé.

Si te decides por este método, te recomiendo que le preguntes a tu farmacéutico para que te dé uno con alta sensibilidad. Es decir, que detecte la concentración más baja de hCG, aunque como os comentaba lo normal es que todos estos test ronden los 20 mIU/mL.

Para que os hagáis una idea de los buenos y tempranos resultados que arrojan los test de orina, debéis saber que para que se vea en una ecografía la vesícula gestacional, tiene que haber un mínimo de 1500mUI/ml, cosa que ocurre como a las 5-6 semanas desde la fecha de la última regla (una falta y unos días). Es decir, el test de orina da resultados positivos desde muy al principio.

Si es negativo, no hay embarazo, y ante la duda se puede repetir en unos días, por si la paciente no tiene ciclos regulares y ha podido quedarse unos días más tarde.

¿Cuándo realizarse un test de embarazo de orina?

Si tu ciclo menstrual es regular, es fácil saber cuándo realizarte un test de embarazo de orina. Por lo general, habrás ovulado a mitad del ciclo, produciéndose la implantación del embrión casi con toda probabilidad entre los 6-10 días después de la fecundación. En este caso, si te haces la prueba de embarazo tras el primer día de retraso, ya se podría detectar si hay o no embarazo. En cualquier caso, la mayoría de estos test recomiendan en su prospecto realizar la prueba entre siete y diez días después de la primera falta.

El problema viene si tu ciclo es irregular. En este caso, al no saber cuándo ovulas exactamente es mucho más complicado saber cuándo hacerte un test de embarazo para saber si estás o no encinta. Bueno, en realidad lo que es complicado es detectar si es una falta o es que no te ha bajado la regla por tus desajustes hormonales. Por eso, si eres irregular y no quieres malgastar dinero haciéndote estos test, te aconsejo que esperes al menos una semana  para realizarte la prueba.

¿Cómo elegir el mejor test de embarazo casero?

En la farmacia, nos vale cualquiera de los test de embarazo que tienen y que estén homologado. No hace falta comprar un test de los más caros, simplemente con que estén homologados es suficiente.

En cualquier caso, si quieres salir de dudas, lo mejor es que consultes con tu ginecóloga. Ella te aconsejará lo mejor en función de tu caso concreto.