La importancia de la hidratación en el embarazo

Ahora que se empieza a acercar el verano y el calorcito comienza a hacer acto de presencia, creo que es un buen momento para hablarte de la importancia de una buena hidratación en el embarazo.  Así que si estás esperando un bebé, toma buena nota.

Claves para mantenerse bien hidratada

Por todos es sabido que hay que beber a diario unos dos litros o dos litros y medio de agua para no deshidratarnos, estés o no encinta. Pero si estás embarazada todo estos hábitos que son recomendados para gozar de una buena salud, y que tanto repetimos los médicos, se vuelven más importante si cabe.

¿Por qué hay que hidratarse más en el embarazo?

La razón por la que durante el embarazo la mujer necesita consumir mayor cantidad de agua es porque la madre necesita bastante más líquido de lo habitual. Esto es debido a los cambios hormonales inherentes a la gestación. Solo por citar un ejemplo: durante el embarazo hay aproximadamente un litro más de sangre circulante ya que  será ésta la que nutra a la placenta y por tanto, al feto. Además, esta torrente sanguíneo también será el responsable de expulsar los deshechos que genera la formación de los tejidos del bebé y que se expulsan del cuerpo de la madre a través de la orina mayormente, y de la respiración.

Aunque no lo parezca, tanto la expulsión de líquidos  por la orina como por la respiración, hace que el cuerpo de una embarazada consuma mucha más agua. Y, no, no, me he vuelto loca. La respiración también hace que se pierda líquido, en este caso,  en forma de vapor.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que durante el embarazo, y debido también a los cambios hormonales, las futuras mamás suelen retener más líquido de lo habitual ya que la reabsorción de estos es más difícil, especialmente en las piernas.  De ahí que seguro hayas escuchado en más de una ocasión a las embarazadas decir eso de «tengo los tobillos hinchados».

Otra zona que también suele hincharse debido a esta retención de líquidos suele ser la cara. No es que hayan cogido peso, es la retención lo que hace que las embarazadas tengan la cara un poco más redondita. ¡Pero no os preocupéis, esto es algo pasajero!

Para evitar las retenciones de líquidos o los molestos calambres, que también son muy frecuentes en las gestantes, es fundamental la hidratación. Beber unos tres litros de agua al día nos ayudará a sobrellevar mucho mejor estos síntomas tan frecuentes en las embarazadas.

Además, evita pasear o hacer deporte durante el embarazo en horas de máxima exposición solar. Esto te ayudará a que la pérdida de líquidos sea menor. Aprovecha a primera hora de la mañana o última de la tarde para darte un paseo o practicar ejercicios al aire libre.

Riesgos de no hidratarse bien durante el embarazo

Hidratarse en el embarazo no eso solo importante para la madre. También para el feto. La falta de líquido podría llevar a que el bebé tenga problemas de deshidratación, de falta de oxígeno y de exceso de productos de deshechos.

Como os comentaba unas líneas más arriba, la falta de hidratación provoca calambres, que si bien son molestos, pueden parecer inofensivos aunque no lo son cuando estás embarazadas y me explico:
el útero, que también es un músculo, puede comenzar a tener contracciones por la irritabilidad uterina que se produce por la falta líquido.

¿Qué beber durante el embarazo?

Sin lugar a dudas, la bebida principal debe ser el agua (tanto mineral como agua corriente si esta es de buena calidad).  Pero independientemente, se pueden ingerir otro tipo de bebidas como infusiones, refrescos, cerveza sin alcohol, zumos (preferiblemente naturales) o batidos.

Es aconsejable reducir el consumo de bebidas excitantes como café o té, bebidas edulcoradas, así como las bebidas que tienen un alto contenido en azúcares simples de rápida absorción, por ejemplo, zumos preparados.

También es aconsejable reducir el consumo de bebidas con gas. No porque sean perjudiciales sino porque durante el embarazo las mujeres tienen más gases y la ingesta de estas bebidas pueden empeorarlo.

Y por supuesto, a evitar 100%, son las bebidas alcohólicas, ya que el bebé puede presentar el «Síndrome del alcoholismo fetal».