parto por cesáreaLa principal diferencia un nacimiento por cesárea y un parto vaginal es que el primero requiere de intervención quirúrgica, mientras que el segundo, no. En entradas anteriores ya os adelanté algunos de los riesgos de la cesárea, sobre todo para los casos en los que no son estrictamente necesarias.

Pues bien, en la entrada de hoy, quiero contaros más en detalle cuáles son las diferencias de un nacimiento por cesárea y un parto vaginal.

¡Vamos allá!

Cesárea: qué debes saber

Es muy importante que sepas que, a menos que haya algún tipo de complicación o que pueda existir un riesgo grave para el bebé  o para la madre, lo normal es que el nacimiento se produzca por parto vaginal.

Si has tenido una cesárea y quieres tener más hijos, tienes que esperar por lo menos un año para volver a intentar un embarazo. Cuanto más tiempo pase desde la cesárea, mejor, más curada estará la cicatriz en el útero. Por cierto que, aunque tu último hijo haya nacido por cesárea no quiere decir que el próximo también. Es decir, los médicos te han podido practicar una cesárea porque lo han considerado conveniente para reducir riesgos y/o salvar tu vida o la de tu bebé, pero para el siguiente embarazo se puede intentar un parto vaginal asumiendo el riesgo de que el útero se puede romper durante la dilatación con las contracciones.

También debes saber que se recomiendan un máximo de 3 cesáreas. Es decir, 3 embarazos como máximo si nacen por cesárea, ya que el riesgo de rotura uterina durante la gestación, sobretodo en el tercer trimestre es muy alta.

Dicho esto, si finalmente se te va a practicar una cesárea, no te olvides que el ginecólogo que te asista, o algún miembro de su equipo debe explicarte los motivos que le han llevado a tomar esa decisión.

Diferencias entre un nacimiento por cesárea y un parto vaginal

  1. En el sector público las matronas son las encargadas de llevar a cabo los partos  normales. Los ginecólogos solo intervenimos  para partos instrumentales y cesáreas. En cambio, en el sector privado, siempre somos nosotros, los ginecólogos, los que asistimos  los partos de nuestras pacientes. En este ámbito, las matronas se encargan de controlar el periodo de dilatación y si hay problemas nos llaman para que acudamos cuanto antes. Personalmente, me gusta estar pendiente durante todo el proceso, desde el inicio de la dilatación hasta que nace el bebé. Tanto es así, que si tengo que programar alguna inducción (poner de parto a la paciente) lo hago los días que tengo quirófano mañana y tarde en el Hospital  o los fines de semana. Así me aseguro que puedo estar todo el día cerca de la paciente y tenerla muy controlada.
  2. Para el parto vaginal se utiliza la epidural para paliar los dolores y evitar sufrimiento en las pacientes. Rara vez se hace sin ningún tipo de anestesia y suele ser o porque la paciente lo pide o porque es tan rápido que no da tiempo. Pero como digo, esto es algo casi inusual… En el caso del nacimiento por cesárea también se hace con anestesia epidural o anestesia raquídea, que es parecida a la primera, pero su efecto es más rápido. Por su parte, la anestesia general solo se usa en casos muy, muy concretos,  porque pasa al feto y es realmente peligroso.
  3. En los partos vaginales, normalmente la pareja puede estar en todo momento con la futura mamá, animándola y ayudándole durante todo el proceso. Sin embargo, en los nacimientos por cesárea, no es recomendable que el padre esté presente ya que no debemos olvidar que es una cirugía abdominal con todo lo que eso conlleva.  Por tanto, en el caso de las cesáreas los futuros papás esperan fuera del quirófano hasta que confirmamos que el bebé está bien y se les lleva para que lo conozcan.
  4. El nacimiento por cesárea es mucho más invasivo que el parto natural. Por eso, si tienes que someterte a esta intervención lo más frecuente es que tengas que permanecer ingresada 72 horas. En cambio, el parto natural requiere un periodo más pequeño de ingreso y, si no hay ninguna complicación y todo fluye con normalidad, en un máximo de 48 hora podrás irte a tu casa con tu familia.
  5. El parto vaginal no dejará cicatrices, sin embargo, la cesárea sí ya que para extraer al bebé y la placenta hace falta hacer una incisión horizontal por encima del pubis, en la línea del biquini.

Espero que esta entrada te haya ayudado a resolver dudas sobre el parto por cesárea y sobre todo, dejar claro, que las cesáreas no las practicamos por gusto sino por necesidad.

Hasta pronto.